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domingo, 1 de noviembre de 2009

El poder del viento

Hoy en Blogecoísta estamos de estreno, queremos presentaros nuestro nuevo apartado de cápsulas medioambientales de producción propia, una serie de documentales cuya duración no superara los 3 minutos 33 segundos y que esperamos que sea de vuestro agrado.

EL PODER DEL VIENTO





La energía eólica: Cómo se obtiene electricidad de una de las energías renovables más limpias.

Los aerogeneradores o turbinas eólicas modernas guardan ciertamente escasa semejanza con los antiguos y pintorescos molinos de viento para moler el grano y bombear agua. Los más utilizados parecen hélices de avión fijadas a unos postes que se elevan a decenas de metros en el aire. Todos los modelos están diseñados para cumplir su trabajo con la mayor eficacia posible: transformar el viento en electricidad.

El viento constituye una atractiva fuente de energía renovable porque es limpio e inagotable, y porque reduce la dependencia de los combustibles fósiles importados. La energía eólica produce en la actualidad más de 10,000 mega-vatios (MW) de electricidad en Estados Unidos (producción similar a la española), lo suficiente para abastecer a unos 2,5 millones de hogares medios estadounidenses. Los expertos predicen que dentro de algún tiempo la energía eólica podrá cubrir un 20% de la necesidad energética de ese país.

Las turbinas eólicas convierten la energía eólica primero en energía mecánica y luego en energía eléctrica. Una turbina eólica consta de ciertas pares básica: el rotor, compuesto por las palas y el eje; un receptáculo cerrado llamado góndola que contiene las partes de la turbina que generan la electricidad, y el equipamiento electrónico que supervisa el estado de la turbina y controla interruptores, válvulas y motores.

El elemento más destacado es el rotor. Las palas giran debido a las mismas leyes físicas que permiten volar a los aviones: cuando el aire fluye por las palas, se forma una bolsa de aire de baja presión justo detrás de las mismas, creando una fuerza semejante a la del vacío que tira de la pala hacia ella. Esta fuerza se denomina propulsión. Al mismo tiempo, el viento ejerce una fuerza de empuje directamente sobre la parte delantera de la pala, lo que crea una fuerza más débil llamada resistencia aerodinámica. La combinación de las fuerzas de propulsión y de resistencia hace que las palas giren como una hélice.

En los aerogeneradores las palas ruedan a una velocidad aproximada de unas 30 a 60 revoluciones por minuto (rpm). Esta velocidad es demasiado lenta para que la mayoría de generadores eléctricos puedan convertir esa rotación en electricidad, de modo que en la caja de cambios o multiplicadora hay toda una serie de mecanismos que aumentan la velocidad hasta situarla entre 700 y 1,500 revoluciones por minuto.

La caja de cambios es una de las partes más pesadas de la turbina, por lo que hay actualmente una importante actividad investigadora dedicada a la creación de generadores de <> capaces de funcionar a bajas velocidades.

En el interior del generador, la rotación del eje hace girar un rotor bobinado de un cable conductor, lo que genera corriente eléctrica debido a la propiedad de inducción electromagnética.
La electricidad producida puede tener dos destinos distintos: conducirse a la red de distribución eléctrica o almacenarse en baterías.

Las turbinas pueden funcionar o bien de cara al lugar de donde viene el viento (a barlovento), o bien al contrario (a sotavento). Las turbinas a barlovento precisan de sensores y motores que detecten la dirección del viento y muevan el rotor según sea la misma. En las turbinas situadas a sotavento, es el propio viento el que orienta el rotor en la posición óptima.

El tamaño de las turbinas es variable, y los rotores de los que están provistas pueden medir entre 50 y 90 metros de diámetro. Las turbinas ubicadas en el mar pueden ser aún mayores, mientras que las destinadas a almacenar la energía en baterías suelen tener un diámetro de rotor inferior a 10 metros.

Para poder producir electricidad, la velocidad del viento tiene que ser generalmente de 15 kilómetros por hora para pequeñas aplicaciones y de alrededor de 21 kilómetros por hora para plantas de energía eólica de conexión a la red. La mayoría de las turbinas están provistas de un controlador electrónico que mantiene la turbina en funcionamiento cuando la velocidad del viento está comprendida generalmente entre los 13 y 90 kilómetros por hora. Velocidades superiores podrían dañar la turbina.

Por regla general, las turbinas están ubicadas en lo alto de torres de más de 30 metros de altura, donde los vientos soplan con mayor fuerza y con menos turbulencias. Según la situación, puede haber vientos intermitentes, o que dejen de soplar durante determinados momentos del día, por ejemplo después del anochecer. Esta alternancia puede no coincidir de forma favorable con las horas de máxima demanda de electricidad, por lo que los investigadores prueban diferentes formas de almacenamiento de la energía eólica. Para ello pueden utilizarse baterías, pero son caras para un almacenaje a gran escala. Otra alternativa es usar la electricidad para almacenar aire comprimido en el interior de contenedores subterráneos y liberar el aire después para hacer funcionar las turbinas y volver a generar electricidad cuando se precise.

En algunos países, los vientos más fuertes suelen darse en zona poco habitadas, como en puertos de montaña, donde la producción de electricidad no es tan provechosa por la pérdida que se producirá durante el largo transporte a través de los cables de alta tensión. Esto no pasa en España, pues los parques eólicos se han construido cercanos a la red de distribución.

Un lugar en el que suelen coincidir grandes concentraciones de población con fuertes vientos es a lo largo de la costa, como ocurre en Alemania y Dinamarca. Dentro del mar, frente a la línea costera, los parques eólicos generan grandes cantidades de electricidad muy cerca de donde será utilizada.

Aunque las turbinas eólicas no tienen el encanto de los antiguos molinos de viento, cabe apreciar que la energía que generan es limpia y renovable. A pesar de todo, tienen sus detractores.

domingo, 11 de octubre de 2009

Hola soy un chubasquero hecho de patata, bueno a partir de la fécula de patata. El primer producto de la línea Fantastic Bioplastics de Equilicuá.
En Equilicuá creemos que es posible encontrar soluciones sostenibles a productos de uso cotidiano.
Por eso hemos producido un chulo y práctico chubasquero de bioplástico de fécula de patata 100% compostable y biodegradable.



Utilízalo tantas veces como quieras: en la bici, en un concierto, en tus vacaciones... El bioplástico sólo se biodegrada bajo condiciones muy específicas.
Como consumidor tienes la libertad de elegirme o no. sabemos que en cualquier bazar puedes encontrar chubasqueros de PVC mucho más baratos traídos de muy muy lejos, sin embargo con tu elección puedes apoyar un desarrollo más sostenible. Pequeños gestos de todos por una eco-ncienca global.


Y recuerda, no me tires, plántame: serviré de abono para las semillas de plantas y arbustos mediterráneos que hemos incorporado gracias a la colaboración de la Fundación + árboles.
Los bioplásticos somos plásticos derivados de biomasa renovable, en este caso de patatas. Más de 20 variedades de patatas francesas se utilizan para nuestra fabricación.
Las patatas se procesan en Alemania para obtener la fécula de patata, y de ésta se obtiene la resina de bioplástico con la que se fabrica en España el film.
Al proceder de recursos vegetales nuestra contribución al calentamiento global es menor que los plásticos que vienen del petróleo (además se utiliza mucho menos energía para producirnos). No somos tóxicos ni contaminamos.
Somos 100% compostables. Somos biodegradables, reciclables y por supuesto reutilizables.
El chubasquero lleva incorporado NENDO DANGO. El Nendo Dango es una técnica inventada por el microbiólogo japonés Masanobu Fukuoka con la que se protegen las semillas en unas bolitas de arcilla que aportan nutrientes y evitan que sean comidas por los pájaros. Así se asegura su germinación.


Gracias a la colaboración de la Fundación + Árboles, este chubasquero lleva cosido Nendo Dango elaborado en un taller ocupacional.
Incluye semillas de plantas aromáticas, flores, árboles y arbustos mediterráneos para que cuando te quieras deshacer de él en vez de tirarlo, lo plantes.
100% compostable significa precisamente eso, que una vez se biodegrada se convierte en abono por lo que no incide negativamente en el medio ambiente.



Asegúrate que los productos de bioplástico que adquieres llevan al menos estos dos distintivos.
Actualmente puedes encontrar plásticos (de polietileno, que vienen del petróleo) en bolsas y otros productos a los que se le ha añadido aditivos que hacen que se fragmenten en pequeños pedazos por la acción del sol y la humedad.

Se denominan oxodegradables pero también se les llama "Biodegradables" (y el BIO lo escriben bien grande y verde) porque se degradan y desaparecen de tu vista por la acción de la naturaleza. Sin embargo sus componentes contaminantes pasan a la tierra. Evítalos, no son bioplásticos ni son compostables.

Además el precio que pagas por ellos es tres veces más de lo que cuesta el mismo plástico sin aditivo cuando su coste real es de sólo un 10% más.
Así que ya sabes, que no te den gato por liebre, como consumidor tú decides, compra verde, pero que de verdad lo sea.


domingo, 20 de septiembre de 2009





Bombillas ecológicas


Básicamente, las bombillas de bajo consumo, denominadas también lámparas fluorescentes compactas (LFC), son versiones en miniatura de los grandes tubos fluorescentes tan utilizados en los techos de escuelas y oficinas, y casi todas ellas duran entre 8 y 12 veces más que las bombillas incandescentes... por una cuarta parte del coste a la hora. Además, emiten un 70% menos de calor que las incandescentes cuando están encendidas, lo que hace que el desperdicio calórico de estas bombillas sea ínfimo. Por otro lado, si la palabra provoca en mucha gente escalofríos estéticos, no hay que preocuparse por ello: las bombillas de bajo consumo actuales han sido diseñadas para que emitan una luz mucho más cálida y favorecedora que sus antepasadas, y ya no parpadean ni zumban.

Ciertamente, las bombillas ecológicas tienen un precio bastante superior al de las incandescentes convencionales. A pesar de ello, y debido a su larga duración y al ahorro energético que permiten, dicha inversión se amortiza muy pronto, por que resultan más económicas a medio y largo plazo.

Encontrar la intensidad adecuada de la iluminación con este tipo de bombillas puede parecer algo laborioso, pero sólo hay que comparar los envoltorios de las bombillas incandescentes y las fluorescentes compactas. El consumo energético de las bombillas se calcula en vatios, mientras que la luz que emiten se mide en lúmanes. Si se quiere cambiar una bombilla de incandescencia por una de bajo consumo que tenga la misma intensidad luminosa, hay que escoger una con una emisión de lúmenes comparable, o bien una que consuma una cuarta parte menos de vatios que la bombilla de incandescencia.

No todas las bombillas de bajo consumo pueden acoplarse con lámparas que dispongan de un regulador de intensidad de la luz; por lo tanto, habrá que comprobar que la bombilla de bajo consumo elegida admita este aparato regulador. También deberán comprarse bombillas de bajo consumo especiales de tres vías si se desea usarlas en lámparas de este tipo.

Otra consideración a tener en cuenta es la forma y el tamaño de la bombilla. Las más habituales consisten en un tubo formando una apretada espiral, que ofrece una excelente distribución de la luz, aunque también las hay lineales o en forma de globo. Sea cual sea su forma, hay que tener en cuenta la lámpara en la que se pretende utilizar la bombilla, y asegurase no tan sólo de que pueda enroscarse en su base sino también que evite el contacto con la pantalla. Por otra parte, en el caso de las pantallas que se encajan directamente en la bombilla con una pinza, habrá que adquirir una que sea recubierta.

En último lugar, de la misma manera que las bombillas incandescentes se fabrican en todo tipo de intensidades y colores (blanco suave, matices pastel), las de bajo consumo pueden emitir una luz con un abanico de colores según la escala de temperaturas Kelvin, un número que debería constar en el envoltorio: unos 2,500K (unidad de temperatura Kelvin) producen una luz rosada y cálida; las de 5,500 K son más blancas y frías.

Otra opción, aunque quizá no tan popular, es instalar aparatos que utilizan la nueva tecnología de diados emisores de luz, o LED según el acrónimo ingles. Aunque todavía difíciles de encontrar y considerablemente más caros, hoy existen apliques de pared, instalaciones cenitales e incluso bombillas LED utilizables en portalámparas tradicionales. Con ese tipo de bombillas se ahorra tanta energía como con las de bajo consumo, pero duran diez veces más, o lo que equivale a unas 60,000 horas. Otras ventajas son la ausencia de mercurio en su composición, y el hecho de emitir una luz más parecida a la del sol que la de las bombillas incandescentes o fluorescentes.



Bombillas fundidas: ¿Qué hacer con ellas?

Todas las bombillas contienen materiales que conviene reciclar.
Las bombillas de bajo consumo contienen mercurio, y las incandescentes y los LED incluyen plomo. Por esta razón, nunca deben tirarse a la basura las que se han fundido, pues las sustancias tóxicas que contienen no deben llegar a ningún vertedero. Por el contrario, las bombillas usadas son residuos peligrosos que deben depositarse en los contenedores especiales para este tipo de residuos en los puntos limpios o verdes de cada localidad.



Si en todas la casas se sustituyeran tan sólo tres bombillas incandescentes de 60 vatios por otras de bajo consumo, el efecto sobre la contaminación medioambiental equivaldría a eliminar 3,5 millones de coches de las carreteras.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Gripe A/H1N1
La nueva gripe humana por virus A/H1N1es una enfermedad respiratoria causada por el nuevo virus de la gripe tipo A/H1N1. Esta enfermedad (que empezó llamándose gripe porcina y "nueva gripe") la produce un nuevo subtipo del virus de la gripe frente al que, precisamente por ser nuevo, no estamos inmunizados y hay muchas personas que estarán en riesgo de contraerlo.
La OMS decidió el 11 de junio de 2009 pasar a la fase de alarma 6. Esta fase se caracteriza por una transmisión elevada y sostenida del virus a nivel comunitario en todo el mundo. El desarrollo de la pandemia dependerá de las características sociales y sanitarias de cada país. Por ello, nuestro Sistema Sanitario está preparado para dar respuesta a esta situación.

Recomendaciones generales ante la gripe A(H1N1)
Medidas personales.



• Cubrirse la boca y nariz al toser y estornudar con pañuelos de papel y tirarlos a la basura
• Si no tiene pañuelo de papel, toser y estornudar sobre la manga de la camisa para evitar la contaminación de las manos
• Lavarse las manos frecuentemente con jabón (durante 15-20 segundos), y sobre todo después de toser o estornudar
• Evitar tocarse con las manos los ojos, la nariz o la boca
• No compartir objetos personales, de higiene o aseo (vasos, toallas…)
• No chupar objetos propios ni ajenos

Medidas en nuestro entorno
• Ventilar diariamente habitaciones, aulas, salas de reuniones y cualquier otro espacio común
• Limpiar con frecuencia superficies, mobiliario (mesas y sillas) y aquellos objetos de uso común con productos de limpieza habituales (vajilla, encimeras, aseos, pomos, barandillas, juguetes, teléfonos, teclados y ratones de ordenador, equipamiento deportivo…).


¿Qué hacer si se tienen síntomas?
Las personas que presenten los síntomas habituales de gripe (fiebre, tos y dolores musculares) y fiebre superior a 38 º C deben solicitar cita entre las 8 y las 21 horas en su centro de salud habitual, donde recibirán la debida información sobre la atención que precisan.
En la mayor parte de los casos la gripe se cura sola con las medidas habituales: beber líquidos en abundancia (agua, zumos...), utilizar los antitérmicos y analgésicos habituales como el paracetamol y seguir las recomendaciones de los profesionales sanitarios hasta recuperarse, para evitar así contagiar a otras personas. Es importante extremar las medidas de higiene.
Sin embargo, deben contactar con los servicios sanitarios lo antes posible:
• Las personas con síntomas de gripe que tengan:
o dificultad para respirar
o síntomas diferentes de los habituales
o empeoramiento repentino
o empeoramiento pasados ya 7 días de enfermedad
• Y las personas con síntomas leves pero que pertenecen a alguno de los grupos con mayor posibilidad de sufrir complicaciones (embarazadas, enfermedades crónicas, inmunodepresión, etc.)

¿Quiénes deben tener más cuidado?
Presentan una mayor probabilidad de sufrir complicaciones:
Las personas de cualquier edad con:
• Enfermedades del corazón (excepto hipertensión)
• Enfermedades respiratorias crónicas
• Diabetes en tratamiento con fármacos
• Insuficiencia renal moderada-grave
• Enfermedades de la sangre como hemoglobinopatías o anemias si son moderadas o graves
• Personas sin bazo
• Enfermedades hepáticas crónicas avanzadas
• Enfermedades neuromusculares graves
• Inmunosupresión (incluida la del VIH-SIDA o las producidas por fármacos que tienen que tomar personas transplantadas)
• Obesidad mórbida (índice de masa corporal de 40 o más)
• Los menores de 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico (aspirina)
• Las embarazadas ya que durante el embarazo el sistema inmune está disminuido de manera natural, por eso hay más posibilidad de tener gripe y desarrollar complicaciones. En el caso de empezar con fiebre debe bajarla lo antes posible tomando paracetamol (que es un medicamento seguro en el embarazo) y contactar lo antes posible con los servicios sanitarios.
• Los mayores de 65 años sanos, hasta ahora, no han demostrado tener más probabilidad de sufrir complicaciones.

¿Qué es la nueva gripe?
La gripe A(H1N1) es una infección respiratoria causada por un nuevo virus de la gripe tipo A(H1N1). Esta enfermedad (que empezó llamándose gripe porcina y "nueva gripe") la produce un nuevo subtipo del virus de la gripe frente al que, precisamente por ser nuevo, no estamos inmunizados y hay muchas personas que estarán en riesgo de contraerlo.
¿Estamos en una situación grave con el paso a la fase 6 de alerta de Pandemia?
En estos momentos hay que lanzar un mensaje de tranquilidad a la población. En España, todas las medidas de prevención están activadas y nuestro Sistema Nacional de Salud está preparado para afrontar esta situación. La OMS ha decidido el 11 de junio de 2009 pasar a la fase de alarma 6. Esta fase se caracteriza por una transmisión elevada y sostenida del virus a nivel comunitario en todo el mundo. La situación de pandemia declarada por la OMS implica diseminación y no mayor gravedad. De hecho, la OMS califica el estado de la nueva gripe como de pandemia moderada, al referirse a la situación global del virus, si bien recalca que el desarrollo de la pandemia depende de las características sociales y sanitarias de cada país. Por ejemplo, en Europa y, por tanto, en España, la enfermedad es leve y evoluciona sin complicaciones. Entrar en Fase 6 se refiere, por tanto, a la extensión del virus y a su transmisión sostenida, no a la gravedad clínica de la enfermedad.

¿Qué es una pandemia de gripe?
La pandemia es una epidemia que afecta al mismo tiempo a muchos países en el mundo.El nuevo virus A/H1N1 tiene posibilidades de causar una pandemia por los motivos mencionados en la pregunta anterior.

¿Cuáles son los síntomas de la gripe A(H1N1)?
Los síntomas de la gripe A en las personas son similares a los de la gripe estacional común, entre los que se incluyen fiebre alta (más de 38º C) de inicio agudo acompañada por alguno o varios de los siguientes síntomas: respiratorios (tos, mucosidad nasal, dificultad respiratoria), dolor de cabeza, de garganta, dolores musculares y malestar general. Algunas veces, puede asociarse diarrea y vómitos.

¿Cómo se transmite la gripe A(H1N1)?
La gripe A(H1N1) se transmite de la misma manera que la gripe estacional, principalmente de persona a persona cuando una persona con gripe tose o estornuda. Las personas también pueden contagiarse al tocar algo que tiene el virus de la gripe y luego llevarse las manos a la boca o la nariz. El virus no se transmite por consumir carne de cerdo ni productos derivados del mismo.

¿Durante cuánto tiempo puede transmitir una persona el virus a otra?
Se estima que comprende el periodo que va desde las 24 horas anteriores a la aparición de la sintomatología hasta 7 días después del inicio de los mismos y, en cualquier caso, hasta al menos 24 horas después de que cesen los síntomas.

¿Es válida la vacuna normal de la gripe?
La vacuna contra la gripe estacional protege a las personas contra las cepas habituales de los virus de la gripe. Aún no se sabe si esta vacuna proporciona algún grado de protección frente al nuevo virus de la gripe A. Independientemente, ya está en marcha el procedimiento para que en el futuro podamos contar con una vacuna específica contra el virus de la gripe A.

¿Hay tratamiento?
La gripe A (H1N1) se trata con las mismas medidas de soporte y medicamentos que la gripe común. Los antivirales como oseltamivir (Tamiflu®) y zanamivir (Relenza®) son los que se muestran eficaces frente al virus que provoca esta gripe y, por tanto, son los que se están utilizando fundamentalmente en determinadas personas de alto riesgo y siempre bajo prescripción médica para evitar efectos secundarios indeseables.
¿Cómo se puede evitar el contagio y la propagación del virus?
Las medidas de prevención frente a la gripe A(H1N1) son las siguientes:

¿Es recomendable el uso de mascarillas?
No se ha comprobado que el uso generalizado de mascarillas por la población reduzca la propagación del virus y, menos aún, en espacios abiertos. Las mascarillas pueden ser de cierta utilidad para las personas que están en contacto con enfermos o para contener las microgotas que los propios enfermos expulsan al toser o estornudar. Pero si no se usan correctamente se puede aumentar el riesgo de transmisión. Las medidas recomendadas para evitar el contagio son más efectivas.

¿Cuándo se debe utilizar la mascarilla?
No se recomienda el uso de mascarillas para la población general. Sólo se recomienda usarlas a las personas enfermas mientras están en contacto con otras personas y a las personas que las cuidan.

¿Qué hacer si se tienen síntomas?
Las personas que presenten los síntomas habituales de gripe (fiebre, tos y dolores musculares) y fiebre superior a 38 º C deben solicitar cita entre las 8 y las 21 horas en su centro de salud habitual, donde recibirán la debida información sobre la atención que precisan. En horario de 21 horas a 8 horas del día siguiente y festivo deben llamar al 112.

¿Se puede viajar a otros países?
Sí. Ni España ni los organismos internacionales (Organización Mundial de la Salud, CDC, Unión Europea)recomiendan restringir los viajes a causa de esta nueva gripe AH1N1. La gripe por A/H1N1 ha sido confirmada ya en muchos países del mundo, por lo que la restricción de los viajes tendría un escaso o nulo efecto en la propagación de la enfermedad. Las personas que viajen se pueden proteger a sí mismos y a los demás manteniendo unas sencillas recomendaciones higiénicas que son medidas prudentes que pueden limitar la propagación de muchas enfermedades transmisibles, no sólo la de la gripe por A/H1N1 como son: lavarse las manos regularmente con agua y jabón, taparse la boca al toser o estornudar, ponerse en contacto con los servicios sanitarios en caso de síntomas de gripe y prestar atención a la posible aparición de síntomas hasta 7 días después de volver del viaje. Como recomendación general, las personas enfermas deberían aplazar los viajes que tengan previstos, y los viajeros que regresen a su lugar de origen y enfermen, deberían recibir la necesaria atención médica.

¿Qué se hace cuando se ha detectado un caso?
Además de facilitar el tratamiento adecuado para cada paciente, se intensifica la vigilancia, informando sobre las características de los casos a los servicios sanitarios, para que puedan detectar otros casos similares. También se realizan investigaciones epidemiológicas para detectar otros casos, entre las que se incluye la búsqueda de contactos de las personas enfermas.

OPERACIÓN PANDEMIA

domingo, 26 de julio de 2009

RECICLAJE DE PAPEL

El proceso de reciclaje de papel comienza con su recogida y almacenamiento. Luego el material pasa por tres fases de tratamiento químico y físico antes de pulpa, para ser convertido de nuevo en papel.

La recogida selectiva de los residuos domésticos e industriales ha logrado que, desde el punto de vista del consumidor, no suponga ningún esfuerzo reciclar todo tipo de papel, desde periódicos hasta documentos administrativos. Más de la mitad del papel que se utiliza en Estados Unidos se envía en la actualidad a los diversos centros de reciclaje. Pero ¿qué sucede cuando, tras recoger el papel usado de los contenedores, esos enormes camiones desaparecen de nuestra vista?

En la fábrica papelera, los fardos de papel se cargan en una cinta transportadora que los vierte en una gran cuba llamada desintegrador (pulper). En su interior, el agua y varios productos químicos disgregan el material en pequeñas tiras de celulosa, que son las fibras vegetales que componen el papel. La pasta resultante, denominada pulpa, pasa a la fase de tamizado, donde la mezcla acuosa discurre a través de una serie de depuradoras destinadas a separar los restos de cola y otros contaminantes.

A continuación, la pulpa recibe una limpieza a fondo en unos grandes tubos giratorios en forma de cono, que hacen que los elementos más pesados (como, por ejemplo, las grapas) sean impulsadas hacia los laterales y expulsados, mientras que los contaminantes más ligeros se acumulan en el centro para su separación.

La pulpa se vierte luego en un centro de destintado. En las fábricas papeleras suelen utilizarse un proceso que costa de dos etapas. En la primera, la pulpa se somete a un lavado con jabón para desprender los restos más pequeños de tinta. En la segunda etapa, llamada destintado por flotación, se eliminan las sustancias pegajosas, como las colas y adhesivos.

El proceso se lleva a cabo en una gran tina llamada celda de flotación, en cuyo interior la pulpa se mezcla con pequeñas burbujas de aire y unos reactivos detergentes denominados surfactantes. Éstos desprenden las sustancias engomadas del papel, y las burbujas de aire las arrastran a la superficie del líquido espumoso, donde unas grandes redes retiran el residuo así formado. Es mucha la materia residual: tinta, colas y fibras demasiado pequeñas para ser reutilizadas componen casi una tercera parte del papel que se envía a reciclar.

En la siguiente etapa, llamada refinado, se bate la mezcla de la pasta hasta convertirla en el material de partida para elaborar el papel. Unas grandes batidoras disgregan la celulosa en tiras finas e individuales. El proceso hace que las fibras se hinchen, alcanzando una textura ideal para la elaboración de papel. Los productos químicos extraen los tintes de la pulpa y, si se desea, ésta puede blanquearse con peróxido de hidrógeno y lejía. La pulpa limpia y blanqueada está ya preparada para convertirse el papel.



La pulpa, a la que pueden añadirse fibras de celulosa nuevas (llamadas fibra virgen) o utilizarse tal cual, se mezcla con agua hasta una proporción de 99,5% de agua y se inyecta a la maquinaria de fabricación de papel. La primera parada es en la cabeza de máquina, una gigantesca caja de metal que contiene un dosificador por donde sale rociada la mezcla líquida, y se deposita en una ancha tela de malla situada sobre una cinta transportadora en movimiento.

Mientras el agua gotea a través de la malla y la pulpa se seca, las fibras de celulosa comienzan a unirse para formar una hoja. Unos rodillos recubiertos de fieltro escurren el agua de la hoja (llamada tela) a medida que pasa. Esta tela circula a través de unos rodillos calientes de metal que la secan. La tela puede hacerse pasar también por diferentes baños adicionales para elaborar papel satinado. El papel resultante se enrolla en forma de un gigantesco rollo de 9 metros de ancho y de casi 25 toneladas de peso, que puede dividirse con una cortadora especial en rollos más pequeños para su posterior envío a las diversas plantas de impresión.

En la actualidad, aunque hay muchas editoriales que siguen prefiriendo confiar en la fibra virgen, el papel reciclado encuentra salida para la composición de cada vez más libros y publicaciones periódicas de todo tipo. Según estadísticas de la industria papelera de Estados Unidos, de 1993 a 2006 el índice de recuperación (la proporción de todo el papel usado que se recuperó para ser reciclado) se incrementó pasando de un 38,7% a un 53,4%.

El producto obtenido del reciclado del papel es de una calidad similar o ligeramente inferior a la del original. La fibra reciclada puede utilizarse también en muchos otros productos tan dispares como, por ejemplo, aislantes de paredes y arena higiénica para gatos.

Aunque todo tiene su límite, el papel puede reciclarse una y otra vez: las fibras de celulosa se pueden procesar hasta siete veces antes de que se gasten del todo. Ciertamente, no es la sostenibilidad definitiva, pero sin duda se le acerca bastante.

Papel reciclado no es lo mismo que papel ecológico. En la elaboración de papel ecológico no se usan sustancias químicas, sino biodegradables. Además, el blanqueo de la pasta de papel se lleva a cabo sin utilizar agentes blanqueantes clorados (cloro) u ópticos, las cuales se sustituyen con óxigeno o sus derivados, y se denominan TCF (totalmente libres de cloro), o con dióxido de cloro, en cuyo caso se identifican como ECF (libres de cloro elemental).

miércoles, 15 de julio de 2009

Proyecto Desert
La Unión Europea pretende que en el 2020 el 20% de la energía consumida en los países que la integran sea de origen renovable. Aunque Europa es rica en fuentes renovables (viento, sol, geotérmica, biomasa, etc.), la elevada densidad de población en el continente europeo y, por lo tanto, la escasez y el elevado precio del terreno complica que estas tecnologías lleguen a ser competitivas con las fuentes tradicionales de generación de electricidad.


Una red internacional denominada TREC (Trans-Mediterranean Renewable Energy Cooperation) ha llevado a cabo un estudio de diseño y viabilidad de una red de producción y distribución de electricidad renovable (proyecto DESERT) que se basa en la tecnología solar térmica de concentración para la generación de electricidad y líneas de Corriente Continua de Alto Voltaje (HVDC) para la transmisión.
El 0.3% de la superficie del desierto del Sahara (en el desierto la radiación solar es tres veces superior a la radiación en terrenos con vegetación típicos de Europa) abastecería de electricidad a los países de la Unión Europea, Oriente Medio y Norte de África a un precio estimado de 0,04 €/kWh, a la vez que cubriría las necesidades de agua potable de los países miembros mediante la utilización del calor residual de las plantas de generación de electricidad para la desalinización de agua de mar.

Europa consume 2.450 TWh/año de electricidad, de los cuales una gran parte se obtienen a partir de combustibles fósiles. Aunque Europa tiene un gran potencial de energías renovables (viento, sol, geotérmica, etc.), cuenta con un par de inconvenientes, en primer lugar la elevada densidad de población del continente y por otro la temporalidad de los recursos. Así, con respecto a la energía eólica las zonas con mayor potencial (Noruega, Dinamarca o Escocia) la cantidad y velocidad del viento en verano es muy inferior a su capacidad de producción en invierno.


La reducción considerable de cantidad y velocidad de viento en verano que sufren los países de Norte de Europa podría ser compensada con los parques eólicos en el norte de África, que es precisamente en verano cuando cuentan con mayor capacidad de producción.
Con respecto a la energía solar, los expertos proponen la utilización de células fotovoltaicas en los países europeos, pero para la producción masiva se inclinan por tecnologías solares de concentración. Estas tecnologías, al contrario que la fotovoltaica que genera directamente electricidad a partir de la luz solar, basan su funcionamiento en concentrar la luz solar mediante espejos y utilizarlos para calentar un fluido (agua, sales fundidas, aceite, etc.) que posteriormente sirve para generar un vapor utilizado en turbinas de potencia. Esta tecnología además de resultar más sencilla desde el punto de vista técnico, tiene un coste de producción considerablemente más bajo que la fotovoltaica y, además, tiene la posibilidad de almacenamiento del calor generado y su utilización durante los periodos de nubes o durante la noche. Por otra parte, el calor residual se puede utilizar para la obtención de agua potable por desalinización de agua de mar o bien en bombas de calor para aire acondicionado.

Las tecnologías solares térmicas de concentración no utilizan toda la energía del sol, sino que únicamente sirve la radiación directa. Esta radiación es hasta tres veces mayor en los desiertos que en Europa, por lo que la propuesta de los expertos pasa por la producción de la electricidad en el Sahara y su transmisión a Europa. Según sus estimaciones el 0,3% de la superficie del Sahara sería suficiente para producir toda la electricidad necesaria del área EU-MENA, así como para proporcionar el agua necesaria para estos países del norte de África suponiendo una reducción del 70% de las emisiones de CO2 en la región.



La electricidad generada se transmitiría a través de una red de Corriente Continua de Alto Voltaje (HVDC) cuyo diseño es otra parte del proyecto y que tiene como objetivo disminuir las pérdidas de electricidad en la transmisión, que no superarían el 3% cada 1.000 km. Estas pérdidas supondrían el 10-15% de la electricidad generada, pero compensada porque las centrales térmicas en el Norte de Europa producen 3 veces más energía que en Europa. A pesar de que frecuentemente se haya propuesto al hidrógeno como vector energético, esta forma de transporte de energía es mucho menos eficiente que por transmisión HVDC desde el punto de vista de estos expertos.


Las tecnologías necesarias para realizar este proyecto están suficientemente desarrolladas y demostradas. Así, la transmisión de electricidad por HVDC ha sido utilizada mucho por ABB y SIEMENS y han manifestado que el trazado de la red Traes-Mediterránea no representa ningún problema. Con respecto a las centrales de energía solar térmica de concentración con tecnología cilindro-parabólica han sido utilizadas comercialmente en California desde 1985, y hay varias centrales en proyecto de construcción en España. El Centro Aerospacial Alemán (DLR) ha calculado que el coste actual de la energía generada con esta tecnología, que en la actualidad está entorno a los 0,14-0,18 euros KWh, se reduciría a 0,08-0-0,12 €/kWh con una potencia instalada de 5 GW y 0,04-0,05 €/kWh si dicha potencia instalada asciende a 100 GW (aproximadamente 100 centrales nucleares) y que es la que se tiene previsto instalar en el 2050.

ABASTECIMIENTO DE ENERGÍA SOLAR DESDE EL DESIERTO

domingo, 5 de julio de 2009

REFUGIADOS CLIMÁTICOS

El planeta se calienta porque lo contaminamos y el deshielo de los glaciares hará subir el nivel del mar. Según las estimaciones del Grupo Intergubernamental sobre la Evolución del Clima de Naciones Unidas, el nivel de los océanos podría subir de 20 a 90 centímetros durante el presente siglo. Los científicos consideran que un aumento de temperaturas de un grado centígrado significará una subida del nivel del mar de un metro.

Apartamentos flotantes Holanda


Esto dejaría bajo el agua a gigantescas regiones densamente pobladas, como partes de Holanda, Bangladesh, la India y haría casi desaparecer a pequeños archipiélagos del Pacífico y del Índico. Eso si subiera un metro. Si lo hiciera dos metros, la subida inundaría la tierra de millones de personas del sureste asiático, Egipto, el Caribe, salinizaría los terrenos adyacentes a los inundados y convertiría en "venecias" a ciudades como Nueva York, Bombay, Calcuta, Shanghai, Miami, Lagos, Yakarta, Alejandría...según la OCDE, las consecuencias serían económicamente devastadoras y provocarían un mínimo de 250 millones de refugiados climáticos que no podrían volver a sus tierras y que habría que realojar.

Casas flotantes


Un joven arquitecto franco-belga, Vincent Callebaut, ha tenido una futurista idea, Lilypad, una ciudad flotante, autosuficiente y energéticamente limpia. Y con un doble objetivo. Serviría para ampliar el territorio de países costeros, como ya hacen varios emiratos del Golfo Pérsico y Holanda, y a la vez podría acoger a futuros refugiados climáticos. Lilypad viajaría al albur de los vientos y de las corrientes marinas y sería una nueva forma de vida, la isla nómada.



Es la ciudad flotante en la que el arquitecto Vincent Callebaut cree que podríamos vivir en torno al año 2100, imaginando un futuro apocalíptico en el que el hombre habría destruido gran parte del medio ambiente. Por ello, este diseño no sólo lleva la idea de las clases flotantes a dimensiones mastodónticas, sino que también tiene un gran carácter ecológico.

Cada una de estas ciudades anfibias podría acoger más de 50.000 habitantes y estaría construida alrededor de un lago central sumergido que recogería el agua dulce de la lluvia. Las "montañas" que rodearían al lago servirían como viviendas, oficinas, centros comerciales.

Lilypad tendría tres puertos y toda ella estaría recubierta de una capa de jardines y huertos suspendidos que servirían para cultivar productos frescos. El objetivo sería la instauración de una comunidad que pudiera vivir en principio indefinidamente en esa ciudad.



La estructura de la ciudad flotante está inspirada en un nenúfar gigante del Amazonas proyectado a una escala 1/250. Totalmente autosuficiente, Lilypad serviría también para enfrentar los grandes desafíos lanzados por la OCDE en marzo de 2008: clima, biodiversidad y agua.

El proyecto, además, produciría más energía de la que consumiría usando varias energías renovables -solar, térmica, fotovoltaica, eólica, hidráulica, de mareas, osmótica, de fitodepuración y de biomasas-. Todo sería reciclable y produciría ella misma el oxígeno y la electricidad que consumiera, reciclando el CO2 que emitiera y sus desechos, depurando las aguas residuales y rodeándose de campos de acuicultura y de corredores bioéticos para responder a las necesidades alimentarias de sus más de 50.000 habitantes.


La estructura estaría construida de fibras de polyester y cubierta por una capa de dióxido de titanio, que serviría para absorber la contaminación atmosférica. Lo que parece un onírico proyecto de ciencia ficción cercano a una moderna arca de Noé, también tendría utilidades más crematísticas, como la ampliación del territorio de microestados ribereños, como el caso de Mónaco o la ampliación hacia el mar de infraestructuras de grandes ciudades. También podrían servir como centros turísticos. Aunque también como bases militares, pero de eso nada dice el proyecto.




Callebaut resume el concepto como un “prototipo de ciudad anfibia y autosuficiente”.

LILYPAD:LA CIUDAD ANFIBIA